Saltar al contenido
Articulo Medico

Corona virus y dolor en la nuca y otros malestares

Corona virus y dolor en la nuca y otros malestares

Los coronavirus pueden causar enfermedades leves como el resfriado común, pero también pueden provocar enfermedades respiratorias graves, como el síndrome respiratorio del Medio Oriente (MERS) y el SARS. Los signos comunes de las infecciones por coronavirus incluyen:

  • Síntomas respiratorios (respiración) que incluyen dificultad para respirar y dificultades para respirar.
  • Fiebre (alta temperatura).
  • Tos.

En casos severos, los coronavirus pueden causar:

  • Neumonía.
  • Insuficiencia renal.
  • Muerte.

En este nuevo virus, quienes lo han contraído han sufrido tos, fiebre y dificultades para respirar, y luego desarrollaron neumonía. No se ha podido confirmar si dolor en la nuca tiene que ver con estar infectado de corona virus. Debido a que es un virus, los antibióticos son inútiles para tratar la infección. Se pueden usar antivirales, pero solo reducirán los síntomas, no los curarán.

Por lo que se ha visto hasta ahora del nuevo virus, está más estrechamente relacionado con el coronavirus que causa el SARS. No se han reportado casos de SARS desde 2004. Sus síntomas, que podrían ser similares a los síntomas del nuevo virus, incluyen:

  • Síntomas parecidos a la gripe.
  • Alta temperatura (fiebre) o sensación de frío (escalofríos).
  • Sentirse muy cansado
  • Pérdida de apetito.
  • Dolor muscular.
  • Sentirse generalmente mal.
  • A veces, diarrea.

Después de tres a siete días de estos síntomas, los pacientes desarrollarán tos seca, fiebre y dificultad para respirar que varía de leve a severa.

Las personas con sospecha de coronavirus pueden recibir apoyo respiratorio y líquidos para estabilizarlas.

Hasta ahora, la supervivencia y recuperación de los pacientes ha dependido en gran medida del sistema inmune existente de cada individuo. Según los informes, las cuatro personas que han sido asesinadas por el virus hasta ahora no estaban bien o eran de edad avanzada y, por lo tanto, eran menos capaces de combatir la infección.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a la barra de herramientas